miércoles, 2 de febrero de 2011

Que no cesa II


El trueno que retumba sin descanso
no parece darse cuenta
de que es necesaria la calma chicha
para que sea novedad.
Para que, después del rayo, contemos los segundos con emoción
y el corazón en un puño
a la espera de que estalle y nos sobresalte una vez más.



***

No hay comentarios:

Publicar un comentario