Estar en blanco es ser incapaz de avanzar y de retroceder,
Encontrarme atrapada en un limbo absurdo, que ya no viene a cuento,
extemporaneo, puestos a ser pedantes (que es la enseñanza que he recibido),
y que se convierte en un barrizal en el que la desconfianza chapotea satisfecha.
Y la mente en blanco y la boca cerrada dan paso
a un silencio casi sólido, asfixiante,
caliente como mis mejillas sonrojadas.
Todo para nada, en realidad.
+++
No hay comentarios:
Publicar un comentario