Decía un amigo bloguero que algunos textos era mejor dejarlos reposar un tiempo, y publicarlos más adelante, cuando hubieran perdido parte de su fuerza y su significado.
El post que ilustra la foto de la mariposa es un ejemplo de "demasiado tiempo en barrica" porque por más que lo leo y lo releo no sé a qué coño me refiero con eso de los espacios, los cuerpos (cuerpos? uhmmm...) y los insectos!
Rebuscando en esta especie de purgatorio me encuentro con otros textos que podría haber escrito en cualquier momento y es un poco horrible porque es como si no avanzara... como si todo se repitiera, como si mi cabeza recorriera una y otra vez el mismo camino en un bucle infinito...
a veces
es así de sencillo,
a veces es tan sencillo como pararme un momento
mirando sin mirar, ya sabes,
pensar, pensarme
y comenzar a arder por dentro, empezando por el estómago, quemando mis costillas y llenándome los pulmones de humo
y así poco a poco irme quedando, por dentro, ennegrecida de hollín
Esa sensación de tiempo cíclico de la que hablas me es muy familiar. Supongo que en el fondo las personas no somos tan complicadas como creemos, y no tenemos tantísimas cosas en la cabeza. Yo, en concreto, creo que solo tengo seis pensamientos profundos distintos. Cuando llego al sexto ya se me ha olvidado que alguna vez pensé en el primero, así que vuelvo a empezar y me siento la mar de creativo.
ResponderEliminarAvísame si descubres la forma de romper el círculo (o, al menos, de ahuevarlo).