es más cómodo confiar,
mil veces, un millón de veces más cómodo que no hacerlo
pero dar tu confianza a alguien que no lo merece es un error que sólo descubres
cuando ya es demasiado tarde
y no sé si es peor arrepentirse de haber confiado en alguien o darte cuenta de que
hiciste bien no haciéndolo y respirar aliviada pensando
"menos mal que no le confesé a fulanita que..." o "menos mal que no le expliqué a menganito lo de ..."
No sé, a mi, darme cuenta de estas cosas, me pone triste
(como decían aquellos:
"¡Oiga, oiga! ¡No lo cuente!")
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